Vitamina D

Vitamina D
Vitamina D

Las vitaminas son parte fundamental de la salud de los seres humanos. Este tipo de sustancias pueden ser adquiridas en nuestro organismo gracias a la alimentación balanceada, completa y variada; sin embargo, en muchas ocasiones esto no suele ser suficiente, lo que obliga a las personas a recurrir a los suplementos vitamínicos que ayuden a sustituir y aportar aquellas vitaminas que le hacen falta al cuerpo para funcionar de forma correcta. Es tal la importancia de las vitaminas que, la industria farmacéutica se ha dedicado a la producción en masa de las mismas, para que las personas tengan acceso a ellas de una forma más fácil, es por ello que aquí conoceremos más sobre una de ellas, la vitamina D.
“La vitamina D ayuda a regular la cantidad de calcio y fosfato en el organismo.”
La vitamina D, conocida comúnmente también como la vitamina “antirraquítica” o calciferol, es la encargada de controlar el flujo del calcio hacia los huesos. Sin ésta vitamina o con niveles bajos de la misma, los huesos no se nutrirían del calcio dando lugar a distintas malformaciones propias de la enfermedad del raquitismo o la osteoporosis. Otros de los efectos nocivos producto de la falta de esta vitamina en nuestro organismo son la desmineralización de los huesos, ablandándolos y haciendo que pierdan cada vez más rigidez. Es tal su importancia que, muchos programas de alimentación la adoptan como obligatoria dentro de las vitaminas que más requiere nuestro organismo, pudiéndose conseguir en fuentes naturales como el huevo, la carne y los lacteos, dichos alimentos son ricos en vitamina D.

Como dato curioso, la vitamina D se produce en el organismo humano gracias a la exposición directa a la luz solar, ya que es dicho contacto con la luz el que permite al cuerpo sintetizarla a nivel celular. Este es un proceso clave que garantiza huesos fuertes y saludables puesto que su acción ayuda a la regeneración de los tejidos óseos, el mantenimiento de su firmeza y resistencia, ayudando a la regulación de otros componentes como el calcio. Esta característica le ha otorgado el apodo de la vitamina del Sol, ya que la variedad de alimentos con vitamina D que existen es limitada y su aporte es muy pequeño para la cantidad que se requiere en el organismo.

Fuentes de vitamina D

Fuentes de vitamina D La vitamina D pertenece al grupo de vitaminas liposolubles (aquellas vitaminas que se disuelven en las grasas y el aceite) por lo que es común encontrarla en:

  • Pescados (atún, salmón, sardinas).
  • Carnes (el hígado de cerdo)
  • Quesos
  • Lácteos
  • Huevos

Principales funciones de la vitamina D

La vitamina D, como ya se ha mencionado anteriormente juega un papel importante en el organismo y en el mantenimiento de una buena salud, sin embargo, se debe estar preguntando para qué sirve la vitamina D, así que se definira de manera sencilla y clara sus beneficios más relevantes para la salud. No olvide que dichos efectos son posibles gracias a los suplementos que acompañan a la alimentación y la exposición segura al sol debido a que la alimentación por sí sola, no aporta la suficiente cantidad de vitamina D al organismo.

Esta vitamina es la principal encargada de regular todo lo referente al aprovechamiento del calcio en los huesos, por esa razón si existe una falta de vitamina D, los efectos que esta puede generar van desde el debilitamiento progresivo y sostenido de los huesos hasta su curvamiento y deformación, provocando efectos irreversibles que pueden ser notorios a la vista y que a largo plazo influyen negativamente en las capacidades motoras, siendo el diagnóstico más frecuente en dichos casos el llamado raquitismo, una enfermedad que ataca principalmente a los niños, ya que son los que tienen más riesgos al estar en proceso de desarrollo.

Beneficios de la vitamina D

Los beneficios de la vitamina D están ampliamente documentados puesto forma parte de los nutrientes y elementos que el cuerpo necesita para poder funcionar de la forma más eficiente posible. Pero su importancia no sólo radica allí, sino que se extiende hasta el proceso de síntesis celular de la vitamina D para ser aprovechada en el cuerpo humano, obteniéndola directamente al exponernos a los rayos del Sol, evidentemente, en un horario adecuado para no sufrir lesiones en la piel por quemaduras. Lo más recomendable es aprovechar la luz solar o bien sea hasta las 9 de la mañana o a partir de las 4 de la tarde, aunque siempre será mejor el horario matutino.

Vale recordar que se estima que para poder gozar de los beneficios que la vitamina D ofrece, deben consumirse aproximadamente unas 1000 unidades individuales al día, si estamos hablando de la necesidad de consumo de un hombre o una mujer adulta. El alto requerimiento de este componente no siempre es cubierto al consumirse alimentos con vitamina D, por este motivo son recomendados los suplementos vitamínicos, especialmente en niños, mujeres embarazadas, menopáusicas y de la tercera edad.

Tomar vitamina D en demasiadas cantidades también se torna contraproducente para el organismo ya que puede generar una asimilación excesiva del calcio en nuestro cuerpo, con unas repercusiones bastante desagradables las cuáles pueden desembocar en serios problemas a largo plazo.

Efectos en la sangre

Pero no solo tiene sus efectos en los huesos, la vitamina D para niños y adultos es necesaria ya que tiene un papel preponderante en el mantenimiento de la salud de los órganos principales ya que, tiene un efecto regulatorio directo en los niveles de calcio pero también en los niveles de fósforo en la circulación sanguínea, un elemento a destacar ya que facilita la absorción de los nutrientes que contienen los alimentos que se consumen y permite la reabsorción sencilla del calcio que puede perderse a nivel renal, esto quiere decir que la vitamina D forma parte fundamental del desarrollo de los huesos y el organismo sin olvidar que entre los efectos secundarios de la vitamina D, pueden manifestarse consecuencias perjudiciales en el desarrollo óseo si se consume con mucha frecuencia.

Otro efecto increíble de la vitamina D es su capacidad de prevenir tumores, gracias a la presencia de elementos inmunosupresores en su composición, lo que ayuda al sistema inmune a evitar este tipo de formaciones en el organismo, evitando o inhibiendo la secreción de hormonas paratiroideas, que son clave para la formación de tumores. Esto ha derivado en la posibilidad de utilizar la vitamina D en procesos tanto curativos como preventivos del cáncer, siendo una posibilidad real cada vez más tangible en la ciencia médica.

Efectos de la falta de vitamina D

Ya hemos visto los cuantiosos beneficios que provee el consumo constante y eficaz de la vitamina D, pero nace entonces la pregunta, ¿cómo influye la falta de vitamina D en el organismo? ¿Cómo detectar que existe un déficit de esta vitamina para tener un correcto funcionamiento en el cuerpo humano? Para dar respuesta a ello, enumeraremos las principales señales de alerta y efectos que la vitamina D produce en el organismo cuando no se encuentra de forma suficiente para cumplir sus principales funciones regulatorias.

  • El efecto más destacable del déficit de vitamina D es el aumento paulatino de las probabilidades de sufrir enfermedades conocidas comúnmente como blandas y que afectan directamente a los huesos tornándolos más suaves, débiles y quebradizos al no poder mineralizar de forma eficiente el calcio para así cristalizarlo y fortalecer el tejido que compone el hueso. Esto causa raquitismo en los niños y puede ser el desencadenante principal de la aparición de la osteoporosis en los adultos, enfermedad que afecta con mayor frecuencia a las mujeres ya que dejan de producir dicha vitamina.
  • También está comprobado que el déficit de vitamina D aumenta los riesgos de sufrir cáncer de colón, así como problemas relacionados con la actividad cognitiva.

Déficit de vitamina D

El déficit de vitamina D es bastante más común que el de las otras vitaminas, ya que no sólo se puede contraer debido a una mala alimentación, también la insuficiente exposición al sol juega un papel muy importante y es que los rayos del sol avivan la producción de vitamina D3 en nuestro organismo. El ser humano es un ser diurno por naturaleza, sin la exposición al sol podremos acarrear no sólo los problemas del déficit de vitamina D, sino algunos mucho más severos en nuestro organismo.

La cantidad de vitamina D que necesita nuestro organismo suele ser entre 20 miligramos como mínimo y unos sesenta como máximo, siendo posible aumentar dichos niveles mediante la ingesta de alimentos que contengan la vitamina D en estado natural, pero como ya hemos mencionado con anterioridad los rayos del sol son los que aportan un mayor nivel de vitamina D a nuestro organismo. Cabe destacar que también, en las personas de piel oscura, es mucho más difícil que los rayos de sol penetren en la piel (es por esto por lo que solo se broncean durante el verano, por ejemplo, y nunca se queman tal y como les ocurre a las personas con piel blanca) lo que da lugar a ciertos casos en los que sería casi inevitable padecer un déficit de vitamina D en el organismo de ciertos sujetos, como por ejemplo tener la piel muy oscura y vivir además en un país con poco sol a lo largo del año.

Algunas de las afecciones por exceso de vitamina D en nuestro organismo son:

  • Daño a los riñones.
  • Desorientación y confusión.
  • Náuseas.
  • Mareos.
  • Vómitos.
  • Estreñimiento.
  • Debilidad corporal.

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